sábado, 28 de febrero de 2015

Los sentidos que conservo: poema número 6.

 Para mí

Hay manos inglesas que solo aprientan
mis tuercas, mis cuencas, mis caderas.
Hay manos que solo forcejean
la sangre que no cae por las riveras.
Manos asfixiando, manos colapsando.

Hay manos que solo humedecen
mis catetos, mis párpados, mis costados;
agua en sus vértices mojados;
me fascinan, me confunden, me estremecen.

Hay manos que solo sueñan,
como las de la chica de septiembre,
en seis meses de correcta espera,
que en seis meses de sequía se convierten.


Poema número 15.

Para el pupitre nº 2 y nº 14

Hay labios que besan, hay labios que sueñan,
hay labios que llaman, hay labios que esperan,
hay labios que ríen (risa placentera),
hay labios que gritan con llanto de pena.
unos hacia adentro, otros hacia fuera.

Son como las ramas que brotan de la tierra,
mas tus ojos verdes, mi eterna primavera,
los que están haciendo tu mano de hierba,
me besan, me sueñan, me llaman, me esperan,
me ríen rientes (risa placentera),
me gritan afonicos con llanto de pena,
desde tierra adentro, desde tierra afuera.

En tus labios nazco, tus labios me crean,
vivo yo en tus labios, el Sol de mi esfera,
en tus labios muero, mi casa y mi vereda,
tus labios mi tumba, tus labios mi tierra.